¿Qué significa la palabra “Crédito”?

crédito
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Proviene del latín, “Creditum” y significa “Confianza”; de acuerdo a la RAE esta última quiere decir “Esperanza firme que se tiene de alguien o algo”; de modo que crédito en términos abstractos bien puede ser tener la confianza de que un acuerdo entre dos o más partes se desarrollará con toda certeza en el tiempo pactado sin contratiempos o incidentes.

La Real Academia de la Lengua Española (RAE) define a crédito como “Cantidad de dinero u otro medio de pago que una persona o entidad, especialmente bancaria, presta a otro bajo determinadas condiciones de devolución”. No limitando su definición a términos monetarios, la misma RAE nos da una definición más completa y generosa con los tiempos actuales: “Situación económica o condiciones morales que facultan a una persona o entidad para obtener de otra fondos o mercancías”.

El economista John Stuart Mill define al crédito como “Permiso para utilizar el capital de otras personas”, Joseph French Johnson le llama “Poder para obtener bienes y servicios por la promesa de pago a una fecha determinada en el futuro”. En términos generales, uno de los conceptos más ampliamente aceptados establece que el crédito es un derecho presente, a pago futuro, 

Los orígenes en el otorgamiento de crédito aparecen con claridad durante el Imperio Romano, en aquella época el acreedor entregaba al deudor un bien para su uso usufructo, si el segundo no cumplía su obligación, este en muchas ocasiones llegaba a convertirse en esclavo del acreedor.

En tiempos de Demóstenes ya se cobraba crédito con un interés cercano al 36%; El filósofo Mennipo de Gadara también realizaba prestamos con interés más bajo; este fue del 20%.

Si bien el crédito es sinónimo de confianza y/o buena reputación; el “riesgo” es inherente en toda operación de este tipo; es decir, siempre existirá la posibilidad de que no se recupere la cantidad y/o bien cedida al deudor. Para mitigar el riesgo es común que el crédito se acompañe de “garantías”, las cuales pueden ser bienes muebles e inmuebles que constituyen una garantía real; en la mayoría de los casos la operación se acompaña de una garantía personal, es decir, un aval.

El historiador Mario Alberto Carreño menciona “El crédito ha dejado huellas inconfundibles de su existencia en la Edad Antigua ,puesto que se conservan instrumentos de crédito empleados en Asiria en 625 A.C. Estos instrumentos son pagares hechos en arcilla húmeda que luego endurecían a base de fuego”.

En términos actuales el crédito es la capacidad de una empresa de obtener recursos frescos (capital circulante) que le permitan aumentar su capacidad de producción, tanto a empresas agrícolas, industriales, de servicios y comerciales.

El uso que se dé al crédito será la causa del éxito o fracaso de una empresa.